En el año 722 a.C., el Imperio Asirio conquistó el reino septentrional de Israel y dispersó diez tribus por el mundo antiguo. La mayoría de ellas desaparecieron de la historia.
Uno de ellos no lo hizo.
Durante casi tres mil años, en las remotas aldeas de las colinas del noreste de la India, una comunidad llamada los Bnei Menashe guardó el Shabat, observó las fiestas judías y dijo a sus hijos que estaban esperando para volver a casa. Sin rabinos. Sin yeshivas. Ni infraestructura judía de ningún tipo. Sólo el recuerdo, transmitido de padres a hijos a lo largo de cien generaciones, de que eran descendientes de la tribu de Manasés y de que un día Dios los devolvería a la tierra.
Gracias a ti, ese día es ahora.

Queremos que entiendas lo que hace realmente tu apoyo a Levántate con Israel. No en términos abstractos. En familias reales, niños reales, vidas reales que echan raíces en la patria bíblica. Gracias por hacerlo posible.
En los últimos años, miles de Bnei Menashe han hecho aliá a Israel. No llegan como turistas ni como curiosos. Llegan como personas que llevan toda la vida esperando este momento, y el momento es más duro de lo que imaginaban. Vienen de pueblos sin agua corriente, sin Internet, sin preparación para los ritmos de la vida israelí moderna. Llegan sin saber hebreo, sin saber cómo funcionan las escuelas israelíes, sin saber algo tan básico como qué meter en la mochila de un niño el primer día de clase.
Tus donaciones cierran esa brecha. Cuando das a Levántate con Israel, pones profesores de hebreo al frente de familias que esperaron tres milenios para hablar su lengua ancestral. Financias el trabajo práctico de absorción que les enseña cómo funciona la sociedad israelí, desde el sistema escolar hasta los ritmos semanales de la vida cotidiana. Tú eres la razón por la que la brecha entre el sueño del retorno y la realidad del mismo se hace más pequeña cada día.
El profeta Jeremías escribió: «Hay esperanza para vuestro futuro, declara el Señor, y vuestros hijos volverán a su patria» (Jeremías 31:17). Los Bnei Menashe han creído en esa promesa durante más tiempo del que han existido la mayoría de las naciones. Tú estás ayudando a hacerla realidad.
Ya has recaudado 75.000 dólares a través de Levántate con Israel en esta campaña. Ese donativo lo impulsa todo: construir la coalición judeo-cristiana, luchar por la soberanía israelí, decir la verdad sobre esta guerra y apoyar a las familias que están en primera línea de la tierra, incluidas familias como éstas. Aún queda mucho por hacer, y la campaña sigue abierta. Si esta historia te conmueve, y si crees que la reunión de los exiliados no es una metáfora sino una misión, aún estás a tiempo de ir más lejos.
¿Ayudarás a traer a casa a la próxima familia?